El látex es un material muy popular utilizado en prendas de ropa fetichista y en artículos de BDSM. Cuando te pones adecuadamente una prenda de látex, es como si llevaras una segunda piel. La ropa de látex es apretada y se ciñe muy bien al cuerpo, cosa que la puede hacer un poco difícil de poner y quitar. Puedes encontrar varios artículos de látex desde mordazas, máscaras o látigos hasta diversas prendas de ropa como faldas, medias, guantes e incluso vestidos completos. La lista es casi interminable. Muchas veces nos han preguntado cómo cuidar estas prendas, llevarlas o mantenerlas en buen estado.
¿Cuál es la mejor manera para ponerse o quitarse la ropa de látex? ¿Cómo deberías cuidarla entre usos? ¿Cómo puedes conseguir esa apariencia resbaladiza y brillante que ves en las fotos o en la discoteca?
Estas son algunas de las típicas preguntas que se hacen con respecto a estas prendas, así que en este post trataremos de resolver algunas dudas.
Ponerse y quitarse ropa de látex puede ser algo peliagudo. Si tiras demasiado fuerte puedes dejar marcas de dedos de manera permanente e incluso rasgar el material. Aplica una ración generosa de polvos de talco por dentro de la prenda y sé paciente mientras utilizas las palmas de las manos para entrar en ella. Una vez puesta, utiliza toda tu mano para girar el material de un lado al otro hasta que la notes completamente cómoda.
Hay quien prefiere utilizar un buen lubricante de silicona (o algún otro que no sea de base de aceite) al ponerse las prendas de látex. No es que un método sea mejor que el otro, simplemente es cuestión de preferencias personales.
Para quitarte las prendas, utiliza el mismo método de mover y deslizar que utilizaste para ponértelo, pero a la inversa.
Lavando tus prendas de látex: Es importante lavar los artículos de látex después de cada uso para quitarle los restos de sudor y cualquier olor que se haya podido acumular al llevarlo. NUNCA uses disolventes ni productos con base aceitosa, ni nada hecho de látex (aunque resulte paradójico). Utiliza un limpiador neutro, un limpiador de juguetes sexuales anti-bacteriano o un jabón neutro con agua tibia.
Nunca estrujes ni escurras las prendas, y tampoco las frotes. Hacerlo podría dañar el látex de manera permanente. Utiliza un trapo suave para secarla y sacúdela ligeramente para quitar el exceso de agua. Puedes secarla aplicando pequeñas palmaditas con una toalla y tiéndela en algún lugar fresco y seco. Si queda cualquier humedad residual se la puedes quitar echándole un poco de polvos de talco. Esto además evitará que el látex se pegue a sí mismo mientras se seca.
Guardanto tus prendas de látex: Mantén tus artículos de látex en un ambiente seco, preferiblemente en algún lugar oscuro y por debajo de la temperatura ambiente. Las perchas de plástico o las bolsas para trajes o vestidos son una buena opción para mantenerlos bien doblados y protegidos. NUNCA las tiendas en tendederos ni las guardes en un sitio donde les pueda dar la luz directa del sol o cerca de fuentes de calor.
Sobre el brillo: Puedes utilizar un lubricante de silicona por el exterior para hacer que tus prendas adquieran ese brillo tan característico. Recuerda que un poco de lubricante de base siliconada puede durar mucho, así que empieza aplicando un poco. Hay gente que aplica varias capas para conseguir el efecto que buscan, mientras a otros ya les va bien una sola capa. También puedes utilizar un spray abrillantador especialmente diseñado para el látex.
Finalmente, te recomendamos que tengas cuidado con las uás largas, las joyas, los relojes y los objetos afilados tanto al ponerte las prendas de látex como mientras las llevas o las lavas. Metales como el cobre, el latón y el bronce pueden manchar el látex y deberían ser evitados. Debido a que el látex es un material poroso, los perfumes y el maquillaje no solo pueden ser absorbidos por el material, sino que lo pueden dañar y arruinar la calidad del látex. Recuerda evitar SIEMPRE cualquier producto de base aceitosa al limpiar o cuidar tus artículos de látex.
Vía PD Blog.